Imagínate que te encargan traducir una novela de inglés a español. Te sientas en el ordenador y empiezas a deslizarte entre las líneas hasta que te das cuenta de que... los diálogos están marcados con una comilla y los has estado traduciendo como pensamientos. Ahora te toca volver al principio y reescribir lo que has hecho.
Si te ha pasado alguna vez, es normal. Los diálogos es uno de los muchos elementos que en inglés se escriben de forma distinta al español. Mientras que en la lengua de Cervantes se usan los guiones, en la de Shakespeare se aplican las comillas sencillas. Por lo tanto, en el momento en que nos caiga en las manos un texto con diálogo, hay que tener en cuenta este punto. Lo más sencillo es hacer una búsqueda rápida con el procesador de texto y sustituirlas por guiones.
Aunque parece que el consejo de esta semana es algo sencillo y simple, piénsalo dos veces en cuanto tengas una traducción de estas características. Puede ser que se te acabe pasando por alto... y tengas que releer esta entrada.
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