Apoyando la teoría que planteé en la entrada "El don de la escritura", expongo una muestra de cómo un buen trabajo en equipo puede mejorar la calidad de un texto hasta crear una pieza atractiva. El fragmento siguiente pertenece a la novela en cuya creación estoy participando. El primero es el boceto inicial, y el segundo es el texto tras dos revisiones, una mía y otra del escritor:
"Desde
diferentes puntos de la ciudad la gente reza y pide que Alexander aparezca para
salvarlos como sucedió quinientos años atrás. En el castillo blanco del bastión
desde una de las torres se ve ha una joven con las manos entrelazando los dedos
ha la altura del corazón pidiendo que por favor Alexander aparezca y ayude al capitán…sintiendo
un gran poder florecer del castillo abre sus ojos y ve la marca de Ignos, poco a poco una luz
cegadora evita que la joven pueda ver, Raydon se gira al sentir la energía, “Van
Alexander el guardián ha aparecido” pensó Raydon cuando se dio cuenta de un
fatal error cometido, [...]."
"Desde una de las torres del castillo donde se podía divisar todo el
bastión, una joven de cabellos dorados entrelazaba las manos orando por que
Armengol salvase al capitán. Junto a ella rezaban el resto de ciudadanos desde
diferentes puntos de la capital. Al abrir los ojos, la muchacha vio la marca de
Ignos en aquel oscuro firmamento.
Raydon notó cómo una enorme fuente de energía emanaba del castillo:
“Armengol van Teisho”, pensó cuando se giró.
–Con esto tal vez… –Calló en cuanto se dio cuenta de su fatal error."
Como podéis comprobar, la diferencia es palpable. Éste es un ejemplo de cómo una buena corrección puede ayudar a que un buen contenido tenga un buen continente que facilite la lectura al público.
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