domingo, 5 de mayo de 2013

El don de la escritura: ejemplo práctico

Apoyando la teoría que planteé en la entrada "El don de la escritura", expongo una muestra de cómo un buen trabajo en equipo puede mejorar la calidad de un texto hasta crear una pieza atractiva. El fragmento siguiente pertenece a la novela en cuya creación estoy participando. El primero es el boceto inicial, y el segundo es el texto tras dos revisiones, una mía y otra del escritor:

"Desde diferentes puntos de la ciudad la gente reza y pide que Alexander aparezca para salvarlos como sucedió quinientos años atrás. En el castillo blanco del bastión desde una de las torres se ve ha una joven con las manos entrelazando los dedos ha la altura del corazón pidiendo que por favor Alexander aparezca y ayude al capitán…sintiendo un gran poder florecer del castillo abre sus ojos y ve la marca de Ignos, poco a poco una luz cegadora evita que la joven pueda ver, Raydon se gira al sentir la energía, “Van Alexander el guardián ha aparecido” pensó Raydon cuando se dio cuenta de un fatal error cometido, [...]."

"Desde una de las torres del castillo donde se podía divisar todo el bastión, una joven de cabellos dorados entrelazaba las manos orando por que Armengol salvase al capitán. Junto a ella rezaban el resto de ciudadanos desde diferentes puntos de la capital. Al abrir los ojos, la muchacha vio la marca de Ignos en aquel oscuro firmamento.
Raydon notó cómo una enorme fuente de energía emanaba del castillo: “Armengol van Teisho”, pensó cuando se giró.
–Con esto tal vez… –Calló en cuanto se dio cuenta de su fatal error."

Como podéis comprobar, la diferencia es palpable. Éste es un ejemplo de cómo una buena corrección puede ayudar a que un buen contenido tenga un buen continente que facilite la lectura al público.

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