Siguiendo la línea de la entrada anterior con el mismo título, me gustaría hablar sobre cómo actuar cuando un/a corrector/a quiere realizar un cambio en el texto (por ejemplo, reescribir una frase incomprensible o cambiar una palabra repetida por un sinónimo) con el que el/la autor/a en cuestión no está de acuerdo.
Por mi experiencia personal, gracias a que tengo confianza con el escritor de la novela en la que estoy colaborando, cuando corrijo algo y no le convence el resultado, podemos llegar a consensos mediante el diálogo para mejorar el producto final. Sin embargo, si éste no es vuestro caso, creo que la mejor alternativa que tenéis es la misma de siempre: consultar antes de cambiar nada. Si podéis preguntar al/la cliente/a qué quiere decir con ese párrafo que no se entiende o proponer un sinónimo para que una palabra no se repita, podéis adelantar mucho trabajo.
Si, por el contrario, tenéis la dificultad añadida de que no conocéis para quién trabajáis (a veces una editorial puede contactar con vosotros), la única opción que podríais tener es dejar el texto como está, pero con una o varias propuestas. Con suerte, alguna podría valer.
En resumidas cuentas, mi opinión sobre qué hacer cuando aparecen los desacuerdos entre el/la cliente/a y el/la corrector/a sobre el trabajo que se está llevando a cabo es debatir cuál es el punto medio para que tanto escritor/a como profesional de la corrección queden satisfechos con el "acabado final".
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