¡Buenas tardes! En este artículo os seguiré explicando qué pasos dar si queréis sacar vuestro libro al mercado.
Seguro que ya tenéis vuestro número provisional del Registro de la Propiedad Intelectual, cuyo proceso de solicitud describí en el post "Primeros pasos". En esta fase tenéis tres opciones: buscar una editorial, autopublicar o contactar con una empresa de autoedición. Hoy me voy a centrar en la primera.
La búsqueda de editorial no es fácil. Hay que tener en cuenta muchos factores, como el género de la novela, los plazos de envío de manuscritos o la línea comercial que va a seguir. Eso sin contar que no es lo mismo una firma que es la submarca de un grupo editorial gigante (por ejemplo, Planeta o Penguin) si la comparamos con una más pequeña pero más especializada.
Os pondré un par de casos. Crónicas del Juego Eterno es una novela de género fantástico. El autor ha de buscar editoriales que no sólo acepten manuscritos (sin entrar en concursos literarios o algo que requiera alguna inversión por su parte), sino que también trabajen con este género en concreto. Y aun poniéndose en contacto con empresas que lean su manuscrito y se interesen por él, es posible que el rumbo que han decidido tomar no incluya el suyo, ya sea porque consideran que no se va a vender lo suficiente o porque quieren centrarse en otro tipo de comunidad lectora.
Otro ejemplo sería la autora del Proyecto Selene (cuyo libro saldrá posiblemente el año que viene, ya os tendré al corriente). Ella en su caso debería buscar firmas que acepten novelas románticas o estén especializadas en dicho género, siempre por supuesto dentro de la fecha de recepción de manuscritos.
Lo bueno de que una editorial acepte vuestra obra es que se encarga absolutamente de todo, desde la maquetación hasta la publicidad; no obstante, perdéis el control sobre vuestra obra y sobre gran parte de los beneficios que podríais obtener si autopublicaráis. Eso sin contar que hay que leerse muy bien los contratos para evitar perder los derechos de la obra durante demasiado tiempo. También es básico tener en cuenta las opiniones que otros autores comparten en las redes; es muy fácil dejarse encandilar por un contrato que tiene muy buena pinta, sólo para descubrir demasiado tarde que no os van a pagar las regalías.
Espero que esta información os haya resultado útil, y en el caso de que éste no sea el camino que queréis seguir la semana que viene os explicaré el universo de la autopublicación.
¡Feliz semana!
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